A veces pienso
sobre la vida y la muerte,
esa delgada
línea que existe en esos dos mundos
tan opuestos y contradictorios.
La necesidad
que tenemos de conservar los recuerdos,
porque sabemos
que ya nada volverá a ser igual.
Simplemente nos
resignamos y continuamos
porque aunque
queramos volver a atrás
nos encontramos
que no hay suficiente
para revivirlo
todo de nuevo,
el mundo
cambia,
las personas
cambian,
incluso nosotros mismos cambiamos
aunque nos
aferrémos al pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario